martes, 2 de julio de 2019

Adivina, adivinanza, ¿lo llaman el Barbudo por la barba?



¿Todavía no os lo habéis preguntado? ¿Por qué se llama el Barbudo?

Existen diversas versiones sobre el origen del apodo de Jaime: algunos historiadores defienden que el sobrenombre se lo pusieron los Mojicas (mencionados en la entrada anterior); otros, que lo tomó durante su etapa como guerrillero. En cualquier caso, se le llama así porque llamaba la atención su frondosa barba negra. Aunque también debemos tener en cuenta que, en el siglo XIX, también se llamaba «barbudo» a una persona considerada valiente, sin necesariamente poseer ese atributo físico. Sería similar a la expresión «ser un hombre de pelo en pecho». En las novelas, la barba adquiere importancia simbólica; en varios pasajes se identifica a Jaime con el Cid Campeador al jurar por ella.


¡Desde el Pirata de Espronceda hasta el mismísimo Cid Campeador! En la provincia de Alicante no tenemos nada que envidiar a otras regiones, tenemos un héroe que vale por mil.

Como guinda en esta publicación, me gustaría compartir con vosotros este cortometraje del Barbudo, basado en las ilustraciones de Miguel Calatayud en su obra Pie Frito. 

¡Nos leemos!


Conozcámoslo un poco más

Hola, bandoleros. 

En esta entrada voy a profundizar un poco más en la vida de Jaime el Barbudo, ya que hasta ahora no hemos comentado nada al respecto.  ¡Y ya es hora de ponerse serios! Aquellos que hayan leído la biografía recomendada en la segunda entrada de este blog, seguro que sabrán de lo que hablo. 

Todo lo que os voy a comentar ahora, son los datos y episodios de la vida del Barbudo que están demostrados, que son reales, aunque algunos de estos episodios aparezcan en novelas.

Jaime Alfonso nació el 27 de octubre de 1783, en Crevillente, y no fue hasta 1805 que se convirtió en fugitivo, cuando mató accidentalmente a un hombre conocido como el Zurdo. A partir de ese momento, acusado de asesinato, se refugió en el monte. Durante los primeros meses en las montañas estuvo en contacto con la banda de los Mojicas —temida banda ilicitana, recordada por ser cruenta y sanguinaria—, con la que se enemistó al poco tiempo por impedir que estos mataran a la sobrina del Marqués de Rafal y a su marido.

A los pocos meses ya tenía formada una banda y una red negocios y espionaje con casi todos los habitantes de la zona. Tal era su influencia que ya entonces fuera de la comarca se había oído hablar del Barbudo. Tres años más tarde del incidente con el Zurdo, ya comenzada la Guerra, se promulga un decreto que invita a los «fuera de la ley» a unirse a la lucha, y autoriza a las guerrillas a entrar en combate. Jaime y otros bandoleros vieron en las guerrillas la oportunidad de conseguir el indulto y participaron activamente en ellas. La acción de Jaime como guerrillero fue clave en diversas ocasiones. Su fama se extendió y logró ganarse la simpatía de muchos españoles. Inmediatamente después de la restauración fernandina, en 1814, el Barbudo recibe el indulto por la muerte del Zurdo. Cuatro años después, volvieron sus actividades delictivas y con mucha más libertad que antes, ya que contaba con el favor de diversas autoridades: Fernando VII propuso al obispo de Orihuela pagar a cuadrillas de bandidos para la persecución de liberales.

Al tiempo, con los cambios políticos, el Barbudo se muestra como insurrecto nato: pierde todo el apoyo y se convierte en principal objeto de persecuciones durante todo el Trienio liberal. En mayo de 1820, aparece publicado el «Manifiesto de Jaime Alfonso» en el Diario de Valencia, donde el Barbudo pide perdón al rey y le ruega el indulto para él y para su cuadrilla. Se le niega el indulto y se declara absolutista acérrimo.

Jaime se une a la asociación secreta El Ángel Exterminador, que le promete el indultoy persigue a los liberales que la asociación le indica. Tras el paso de los Cien mil Hijos de San Luis y la restauración del absolutismo, el comisario real de Valencia dirige al rey un expediente avalado por el obispo de Orihuela y el marqués de Rafal para que se le conceda el indulto a Jaime por los servicios prestados, y le nombran sargento mayor de una partida realista. Estas partidas se forman de antiguos bandoleros que se unen a él con la intención de conseguir la amnistía. Esto desagrada al pueblo, que no creía que los bandoleros fueran a dejar de actuar, pero, eso sí, ahora con total impunidad.

Sáez Calvo (el autor de la biografía recomendada en la segunda estrada de este blog) afirma que la aceptación de los bandoleros en las filas y el ascenso de Jaime Alfonso «es una maniobra política que facilite su posterior detención una vez integrado en el ejército». Durante la década transcurrida entre 1823 y 1833 se celebraron una cantidad de juicios sumarísimos y sentencias por parte del Tribunal Militar murciano. En 1824 se juzga a Jaime por robos en despoblado, se le declara culpable y le condenan a la horca, lo que llama bastante la atención dado que esa muerte estaba reservada a asesinos y Jaime era conocido, precisamente, por no derramar sangre. Tras el ahorcamiento de Jaime, descuartizaron su cuerpo, frieron los miembros  y los expusieron en diferentes plazas de la comarca, en parte como trofeo, en parte como aviso a otros bandoleros.


Espero no haberos aburrido, bandoleros. Nos leemos.


Hablando de Piratas...

Buenas tardes, bandoleros.

En esta entrada haremos una breve pausa de bandoleros para retomar el hilo de la entrada anterior. En la entrada, titulada "De Pirata a Bandolero" pudimos leer la Canción del Pirata aplicada al Barbudo. Después de escribir esta entrada he recordado otra versión muy particular de este poema; una versión Rock de la mano del grupo Tierra Santa que me apetecía compartir con vosotros.





Espero que os guste tanto como a mí. ¿Conocéis más versiones de esta canción? ¡Compartidlas!

De Pirata a Bandolero

¡Hola, bandoleros!

Como ya deberíais saber, la rebeldía en el Romanticismo está idealizada, todos los héroes se rebelan contra su realidad, contra su sociedad. Por este motivo, aquellas personas alejadas de la sociedad, marginadas, como los piratas y los bandoleros, que viven al margen de la ley, se convierten en héroes.

Recordemos entonces, la "Canción del Pirata" de  José Espronceda

Con diez cañones por banda, 
viento en popa, a toda vela,
no corta el mar, sino vuela, 
un velero bergantín. 
Bajel pirata que llaman,  
por su bravura, El Temido
en todo mar conocido, 
del uno al otro confín. 

La luna en el mar riela, 
en la lona gime el viento, 
y alza en blando movimiento 
olas de plata y azul; 
y va el capitán pirata, 
cantando alegre en la popa, 
Asia a un lado, al otro Europa, 
y allá a su frente Estambul: 

«Navega, velero mío, 
sin temor, 
que ni enemigo navío 
ni tormenta, ni bonanza 
tu rumbo a torcer alcanza, 
ni a sujetar tu valor. 

Veinte presas 
hemos hecho 
a despecho 
del inglés, 
y han rendido 
sus pendones 
cien naciones 
a mis pies.» 

Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria, la mar. 

«Allá muevan feroz guerra, 
ciegos reyes 
por un palmo más de tierra; 
que yo aquí tengo por mío 
cuanto abarca el mar bravío, 
a quien nadie impuso leyes. 

Y no hay playa, 
sea cualquiera, 
ni bandera 
de esplendor, 
que no sienta 
mi derecho 
y dé pecho 
a mi valor.» 

Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria, la mar. 

A la voz de «¡barco viene!» 
es de ver 
como vira y se previene, 
a todo trapo a escapar; 
que yo soy el rey del mar,
y mi furia es de temer. 

En las presas 
yo divido 
lo cogido 
por igual; 
sólo quiero 
por riqueza
la belleza 
sin rival.

Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria, la mar. 

¡Sentenciado estoy a muerte!  
Yo me río; 
no me abandone la suerte, 
y al mismo que me condena, 
colgaré de alguna entena, 
quizá en su propio navío.

Y si caigo, 
¿qué es la vida? 
Por perdida 
ya la di, 
cuando el yugo  
del esclavo, 
como un bravo,
sacudí.

Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria, la mar.

Son mi música mejor 
aquilones, 
el estrépito y temblor  
de los cables sacudidos, 
del negro mar los bramidos 
y el rugir de mis cañones.

Y del trueno 
al son violento, 
y del viento 
al rebramar, 
yo me duermo 
sosegado, 
arrullado 
por la mar.

Que es mi barco mi tesoro, 
que es mi dios la libertad, 
mi ley, la fuerza y el viento, 
mi única patria, la mar.


Y he aquí la parte más interesante, porque... Nuestro querido Barbudo tiene su propia versión de la Canción del Pirata


Con el puñal en el cinto  
y el trabuco naranjero, 
desafío al mundo entero 
y el poder del huracán.

Hijo soy de la Aventura 
y mi patria las montañas 
que en sus lóbregas entrañas, 
seguro asilo me dan. 

Pasajero, 
en la brida, 
o a tu vida 
pongo fin; 
que es mi gloria  
la venganza,  
la matanza 
y el botín. 

Puesta a precio mi cabeza 
por el mundo se pregona, 
pero si el Rey me perdona,  
desprecio el perdón del Rey.  

Que es mi dicha mi caballo  
y la presa el bien que adoro, 
la libertad mi tesoro, 
la independencia mi ley. 

Y las aves carniceras 
y el bramar del aquilón. 
Y es mi gloria mi bravura  
y la noche mi elemento,  
la venganza mi contento 
y el botín mi religión.
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Esta particular versión está extraída de la obra teatral de Sixto Cámara sobre Jaime el Barbudo. ¿Qué os ha parecido? A mí me parece que Sixto Cámara hace así un homenaje divertido y original a José de Espronceda en su obra.

Veo, veo. ¿Qué bandolero ves?

Queridos bandoleros, hoy os traigo un nuevo reto. 

Los bandoleros, además de en las Sierras y en la Literatura del siglo XIX, también están en la televisión.

En primer lugar tenemos, por supuesto, a Curro Jiménez. Curro Jiménez es una serie de televisión, que podéis ver AQUÍ, entrenada en 1976. Con cuatro temporadas y una películas, este bandolero le robó el corazón a muchos españoles. El personaje principal, está basado en un bandolero real, Andrés López, el barquero de Cantillana.


Y en segundo lugar, me gustaría hablaros de la historia, esta vez totalmente ficticia, de Sara Reeves, protagonista de una telenovela de Antena 3 llamada Bandolera. Esta telenovela, con dos temporadas y un total de 510 capítulos fue un éxito televisivo que se emitía en la franja de sobremesa.


¿Conocíais a estos dos bandoleros? ¿Conocéis a algún otro bandolero que haya salido en televisión? ¡Buscad a más bandoleros televisivos y compartidlos en el Blog!
 

¿Sois unos verdaderos bandoleros?

En esta entrada os propongo un reto, bandoleros.

Como ya sabéis, El Barbudo vivía en la Sierra de Crevillente, escondido en cuevas junto con otros miembros de su banda. ¿Os gustaría conocer los caminos y cuevas en los que se movían El Barbudo y sus secuaces? Os traigo una buena noticia, entonces: Existe una Ruta de 7 kilómentros en la que podréis disfrutar de los parajes alicantinos y conocer mejor a nuestro bandolero favorito. ¿Seréis capaces de terminarla? 

En el siguiente link podéis encontrar esta aventura contada en primera persona por unos senderistas: 


Si alguno se anima sería muy interesante que nos contaseis vuestra experiencia. 

Por último, creo que os echaréis unas risas con ESTE VÍDEO, unos simpáticos ciclistas nos cuentan su versión de la vida del bandolero, dentro de la cueva del Barbudo, que forma parte de la ruta de la que os estaba hablando.

¿Qué os ha parecido? ¿Conocíais ya la ruta? ¿Alguno ha estado?

Elemental, querido bandolero

Hola de nuevo, bandoleros:


Como se comentó en la entrada inicial, aquí hablaremos de la vida y representaciones literarias de Jaime el Barbudo, pero como en todo en la vida: cuanto más azúcar, más dulce. Así que os voy a comentar algunos lugares donde podéis encontrar mucha más información sobre él.

En primer lugar, es muy interesante la última biografía novelada sobre Jaime el Barbudo, a cargo del periodista José Sáez Calvo. Es muy completa y sencilla, la podéis comprar haciendo clic AQUÍ.

Por otro lado, no podéis seguir viviendo sin leer la primera novela que se escribió sobre el bandolero. Esta vez tenéis más suerte, la podéis leer de forma totalmente gratuita en: 


Y por último pero no menos importante: para todos aquellos que, como yo, sois fans de los cómics y las novelas gráficas tenéis El pie frito, una novela gráfica del ilustrador Miguel Calatayud donde encontraréis algunas aventuras del bandolero. Se puede comprar pinchando en la siguiente imagen:

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Espero que os animéis con alguno, bandoleros. ¡Buena lectura a todos! Nos leemos.

¡Bienvenidos, bandoleros!

Bienvenidos al blog, bandoleros. 
¿Sabíais que...?

A principios del siglo XIX, las comarcas de Alicante y Murcia eran especialmente conocidas por su hostilidad, sus escarpadas montañas y sus frondosos bosques. Estas características orográficas favorecieron la proliferación de bandidos en la zona. De todos aque- llos merodeadores hubo uno que resultaba particularmente atractivo para los escritores por lo poco sanguinario de sus acciones y la gran red de espionaje que logró instaurar en torno a las tierras murciano-alicantinas. El bandolero en cuestión, Jaime Alfonso, más conocido como el Barbudo, es protagonista no solo de novelas, pliegos u obras teatrales, sino también de numerosas leyendas que hoy en día todavía resuenan en las zonas de la Vega Baja y el Bajo Vinalopó.

En el caso de Jaime Alfonso, los esfuerzos por desligar el estudio histórico del literario son vanos: nos encontramos ante un personaje que, aun en vida, se veía envuelto por un halo de misterio y leyenda que resultó especialmente atractivo para los escritores román- ticos. El introductor de la figura de Jaime Alfonso el Barbudo en la literatura fue Ramón López Soler, que, fuertemente influenciado por el romanticismo de Walter Scott, inaugura en 1832 la novela de bandoleros en España con su novela Jaime el Barbudo.

¿Queréis saber más sobre las aventuras y desventuras de este peculiar personaje? 

¡No os perdáis las siguientes entradas del Blog!